La Vida de Kira y Cosas de Gatos

8 de septiembre de 2017

¿SE PUEDE CAMBIAR EL COMPORTAMIENTO DE UN GATO?


El comportamiento de los gatos sigue siendo un tema desconocido para el gran público y sobre cuyas características los estudiosos no terminan de ponerse de acuerdo.
A este respecto, algunos autores aseguran que la personalidad del gato es solitaria, incluso asocial, y que tolera mal la presencia de otros individuos, pero todos sabemos que un gato puede convivir con otro, incluso dentro de una colonia, sin ningún problema más allá de los ocasionados por su comportamiento reproductivo.
Por otro lado, hay autores que aseguran la existencia de gatos dominantes que están por encima de los demás, si bien otros estudiosos no reconocen en el gato el comportamiento dominancia-sumisión, al menos no como se manifiesta en el perro, en tanto no se trata de una especie naturalmente gregaria.
En lo que sí coinciden todos los expertos es en que el gato no es un perro y que su comportamiento es muy diferente.
¿Cómo se forma el carácter de un gato?
  • Factores genéticos. Cómo es lógico, el comportamiento del gato tiene un primer componente genético, tanto en lo que respecta a rasgos generales propios de la especie como a los más particulares, en los que tiene mucho más que ver la “estirpe” de la que procede. Es decir, el gato siempre se va a comportar como tal pero tendrá características propias, como individuo diferente de los demás que es. Incluso se han llevado a cabo estudios para saber si el color de su pelo puede darnos una pista sobre su comportamiento.
  • Socialización. Se trata de un período crucial en el desarrollo de la personalidad del gato, ya que las experiencias que tenga durante él determinarán gran parte de su comportamiento posterior. La socialización del gato va de las 3 a las 9 semanas de vida y es en este período cuando se queda fijado en el gato todo aquello que luego será normal en su vida, como el reconocimiento de otros gatos o de los animales de otra especie, sea la humana, la canina o cualquier otra.
  • Factores ambientales. Tras la socialización, el gato va relacionándose con su entorno y con ello va aprendiendo cosas nuevas. Por ello, tras una socialización correcta, son las experiencias diarias posteriores las que van moldeando el carácter de tu gato.
¿Puedes cambiar el comportamiento de tu gato?
Antes de nada debes preguntarte si el comportamiento de tu gato es normal y por qué sería necesario cambiarlo.
Por otro lado, llegar a cambiar el comportamiento de tu gato depende de un gran número de factores. Por ejemplo, si tienes un gato muy tímido y asustadizo, antes de hacer nada debes conocer qué tipo de socialización ha tenido y si ha sufrido malas experiencias con el ser humano. En caso de que haya tenido una buena socialización pero malas experiencias con las personas, tendrías que conseguir que él “reaprendiera” que la presencia humana no supone un peligro.
Los casos en que aparece un comportamiento anormal, como agresión al propietario o que ensucia donde no debe, en muchas ocasiones necesitan la intervención directa en un etólogo experto.
¿Qué método debo seguir para cambiar el comportamiento del gato?
Ante todo debes tener en cuenta que el gato no va a tolerar los modos bruscos, el tono de voz fuerte, ni mucho menos los castigos físicos; él sólo tolerará que “lo convenzas” de una manera positiva y siempre con mucha paciencia.
No te olvides que el gato no es un perro y que su estructura mental no ha evolucionado para formar parte de un grupo donde existe un individuo alfa que somete a todos los demás, de modo que tú podrías prevalecer sobre él. Al contrario, el gato considera que tu casa es su territorio y que él te permite compartirlo.

29 de agosto de 2017

¿Adoras a los gatos?






Agradéceselo a los egipcios Un gato reposa. (MUY INTERESANTE) El gato inició su contacto doméstico con el hombre hace 7.500 años a.C. 

  Todo comenzó con el Felis silvestris lybica, una especie africana de gato salvaje que fue el primero en atreverse a establecer contacto con el hombre. Ocurrió 7.500 años antes de Cristo en Oriente Próximo cuando, atraídos por los almacenes de grano de estos primeros agricultores, aquellos mininos se aproximaron a los hombres no para testar la calidad del género sino fascinados por la cantidad de ratones que podían encontrar allí. Por su parte, el hombre recibió con los brazos abiertos al que hasta ese momento se había considerado un animal salvaje, pues le ayudaba a mantener a raya a otros depredadores que ponían en peligro las cosechas. 

Los esqueletos del gato salvaje africano, que podría considerarse el antepasado de nuestro gato doméstico, confirman ese grado de parentesco, pues son exactamente iguales. Lo ha comprobado un grupo internacional de investigadores (que ha contado con presencia española) y que ha querido averiguar cómo fue el proceso de domesticación de estos primeros felinos. Para ello se han analizado restos fósiles de dos centenares de gatos localizados en yacimientos arqueológicos de Europa, África y Oriente Próximo. Así, el ADN de huesos, pelo, dientes y piel de estos felinos ha servido para entender, además, cómo fue el proceso de expansión del gato a otras zonas del planeta. Si en Oriente Próximo se dio el primer paso para acercar al gato al universo humano, fue en Egipto donde se pusieron las bases para fijar el encantamiento y la fascinación que ejercen estos felinos sobre una gran parte de nosotros. Nuestro gato doméstico desciende del gato salvaje africano.

 Fueron los egipcios los que consiguieron que el gato manifestara una conducta más amistosa hacia los humanos, aunque manteniendo su instinto natural como depredadores de roedores. Y como hemos podido saber gracias a los murales, las pinturas y las momias egipcias, fueron un pueblo que acabó adorando a los gatos, que se caracterizaban entonces por lucir un pelaje a rayas. No fue hasta más tarde, en la Edad Media cuando se generalizaron los gatos con manchas. 

Estudiando los restos de estos gatos los investigadores han podido saber que se propagaron desde Oriente Próximo y Egipto en dos oleadas hasta llegar a Europa, Asia y África. Los gatos egipcios viajaban a bordo de barcos recorriendo largas distancias a través de sus rutas comerciales. Y durante la época vikinga esta práctica se convirtió en obligatoria, lo que explica por qué se han encontrado restos de gatos al norte de Europa. Fue la mejor manera de llevar el encanto felino al resto del mundo. Si sigues mil cuentas de gatos en Instagram, consideras que Grumpy Cat está en el top 10 de los seres más adorables y harías cualquier cosa por tu gato, ya sabes que se lo debes todo a los egipcios. Como en otras artes, también domesticando gatos fueron pioneros y se adelantaron al futuro.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/3114244/0/adoras-gatos-agradece-egipcios/#xtor=AD-15&xts=467263

7 de agosto de 2017

Curiosidades sobre gatos



Piensas que lo sabes todo sobre tu gato, ¿verdad? Pues puede que eso no sea cierto. Los gatos son un perfecto animal de compañía pero son bastante misteriosos y hay muchas curiosidades sobre ellos que no todo el mundo conoce:
– Los gatos domésticos son unos grandes corredores y pueden llegar a correr a una velocidad de 35 km/h.
– Estos gatos gastan casi el 30% de sus vidas aseándose. Curioso, ¿verdad?
– Cuando un gato se lava puede llegar a salivar la misma cantidad de líquido que cuando orina.
– Los gatos y los seres humanos tienen en su cerebro las mismas regiones dedicadas a las emociones.

– Hay 33 razas de gatos domésticos y más de 500 millones de gatos domésticos en el mundo.
– Su corazón late dos veces más rápido que el de los seres humanos.
– Durante su vida, una gata puede llegar a tener cerca de 100 gatitos.
– Los gatos casi nunca “ronronean” a otros gatos. Ese sonido lo reservan para “sus” seres humanos queridos. Así que siéntete halagado cuando tu amigo te ronronea.

– El promedio de gastos de veterinario para el mantenimiento de un gato sano es de unos 60€ al año. Esto significa que no es demasiado el gasto económico que supone mantener un gato. Todo depende de su salud.
– Un gato tiene en total unos 230 huesos. Un ser humano tiene 206. Un 10% de los huesos de los gatos se encuentran en la cola.
– Poseen entre 60 y 80 millones de células olfativas. Nosotros solamente tenemos entre 5 y 20 millones.

2 de junio de 2017

DE VACACIONES, ¿TODOS JUNTOS?


El verano ya está aquí y con él las vacaciones estivales, la época de disfrute de nuestro tiempo libre por excelencia. Pero quienes tenemos gato sabemos que no es tan sencillo como coger la maleta e iniciar un viaje a la aventura, sino que debemos tener en cuenta ciertos detalles que son diferentes si decidimos llevarlo con nosotros o dejarlo al cuidado de otra persona. Estas son algunas de las claves que debes tener en cuenta.
Si lo dejas al cuidado de otra persona
1.Normalmente el hogar es el mejor lugar para dejar a nuestro gato durante nuestra ausencia porque no sale de su entorno habitual, pero necesita supervisión constante por parte de alguien de confianza, quien debe vigilar que siempre tenga agua, no le falte comida, mantenga limpia su arena higiénica y pueda estar con él un tiempo para reducir la sensación de soledad.
2. Además de tu teléfono, esta persona debe tener los datos de tu veterinario. Así, en caso de necesidad podrá actuar rápidamente.
3. Si no cuentas con nadie que pueda atender a tu gato durante las vacaciones estivales, siempre puedes dejarlo en una residencia para mascotas. Algunas de ellas están especializadas en el gato y están gestionadas por verdaderos profesionales. Esta también es una muy buena decisión si tu gato está tomando algún tratamiento veterinario, ya que ellos se encargarán de seguirlo rigurosamente.
Si te lo llevas de vacaciones
1. Prepara con antelación el equipamiento de tu gato, que debe contener su alimentación habitual para evitar cambios bruscos, su cartilla sanitaria con todas las vacunas al día y su número de identificación, recipientes para ponerle comida y agua, además de alguna toalla o bayeta absorbente.
2. Si haces el viaje en tu coche, tu gato no debe ir suelto en el habitáculo, y mucho menos en el maletero, sino alojado en su transportín. Esto lo exige la Dirección General de Tráfico, pero también a él le protegerá ir seguro en caso de accidente. El mejor sitio para colocar el transportín es en el suelo, justo detrás del asiento del copiloto.
3. Si tu gato se marea o se pone muy nervioso en el coche, seguro que tu veterinario te indicará las medidas debes tomar, por ejemplo, recetarte un medicamento que reduzca los efectos del mareo o lo mantenga relajado y que no coma inmediatamente antes de emprender el viaje.
Con mucha frecuencia, el gato se estresa con los cambios, por lo que consulta con tu veterinario si le puede venir bien adaptar su alimentación durante las vacaciones fuera de su entorno habitual. Para ello dispones del alimento Calm de Royal Canin.
4. Es habitual hacer alguna parada en trayectos largos, momento que puedes aprovechar para darle agua. Eso sí, nunca lo saques del transportín sin asegurarte que no puede salir del coche.
5. Recuerda no dejar a tu gato dentro del coche, solo, mientras tú estás relajándote, corres el riesgo de que sufra un golpe de calor, que en casos graves resulta letal.
6. Cuando viajes en transporte público, asegúrate de que la compañía admite mascotas y consulta en qué condiciones deben hacerlo. Determinadas empresas no las admiten o, si lo hacen, deben viajar en el “maletero”, lo que probablemente no sea la mejor manera de viajar para nuestra mascota.
7. Busca un veterinario en el lugar de destino. Estamos seguros de que no lo necesitarás, pero en caso de urgencia no perderás tiempo buscando uno.
8. Si te alojas en un hotel, no tenemos que recordarte la necesidad de consultar si admiten animales de compañía, aunque esto también debes hacerlo si has alquilado una vivienda.
9. En caso de que seas uno de esos propietarios que no tienen identificado a su gato con el correspondiente microchip, este es un buen momento para cambiar de opinión; con el viaje aumenta el riesgo de que se pierda.
10. No dejes a la suerte la localización de lugares que permitan acceso a mascotas. Nuestro consejo: Mascotas Bienvenidas, de Royal Canin, donde encontrarás establecimientos y lugares de todo tipo donde puedes acceder con tu mascota. También puedes localizar residencias donde dejar a tu gato, si lo necesitas.

26 de mayo de 2017

Heces blandas en gatos


Escrito por Barb Nefer Traducido por Maria Gloria Garcia Menendez
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Heces blandas en gatos
Heces blandas en gatos. (Photo: sxc.hu (Pintaric))
Hay más de 64 millones de gatos en Estados Unidos que se mantienen como mascotas. Son compañeros amorosos, pero requieren una atención regular para mantenerlos sanos y felices. A veces el gato presenta síntomas como heces sueltas que pueden indicar un problema o una enfermedad más grave. Si tu gato tiene las heces sueltas, podrías ser capaz de reducir la causa y cuidar de él. Si no, tu gato podría necesitar atención médica.

Definición

Un gato sano debe tener las heces sólidas que salen en pedazos formados. Cuando las heces son suaves y blandas en lugar de estar correctamente formadas, el gato se considera tener heces sueltas. Este problema suele ir acompañado de un olor desagradable.

Causas

Hay muchas causas comunes de heces blandas en los gatos. Cuando un gato come cosas que no debería o no tolera los alimentos que recibe, sus heces pueden ser fofas. Los parásitos intestinales, el estrés y ciertas enfermedades también pueden causar que las heces sean sueltas.
Periodo de tiempo
Si tu gato sólo tiene las heces sueltas a veces intermitentes, podrías ser capaz de identificar una causa dietética. Por ejemplo, si alimentas con alimentación humana al gato y tiene un problema cada vez que haces esto, la causa es obvia. Si tu gato sale a la calle y tiene las heces sueltas ocasionales cuando vuelve, podría estar comiendo algo cuando está fuera. Si ha habido un evento estresante como un traslado doméstico, las heces sueltas pueden ser una reacción situacional que se resolverá cuando las cosas vuelvan a la normalidad. Si el problema es continuo y no está vinculado a ciertos eventos, es probable esté causada por parásitos o alguna otra enfermedad de salud como la enfermedad inflamatoria intestinal.

Remedio casero

Como las heces sueltas en los gatos tienen a menudo una causa dietética, controlar la dieta de tu felino y añadir un suplemento de fibra de psyllium a las mascotas. Si sus heces sueltas están siendo causadas por intolerancia alimentaria o demasiada comida de la mesa, estos pasos deben resolver el problema. También puedes añadir probióticos en la dieta de tu gato. Esto promoverá la buena salud intestinal.

Tratamiento veterinario

Si no puedes curar las heces sueltas de tu gato con una dieta controlada, suplemento de fibra o probióticos, debes llevarlo al veterinario que buscará gusanos u otras causas médicas. El veterinario puede determinar la causa con un examen y análisis y prescribir el tratamiento adecuado.

13 de mayo de 2017

5 errores comunes sobre los gatos


5 errores comunes sobre los gatos


Totalmente fascinantes, envueltos en un aura de misterio, independientes y la vez mimosos, los gatos nos atraen porque parece que nunca llegamos a conocerlos bien del todo, y fundamentalmente porque solemos comparar su comportamiento y hábitos con otra mascota tan popular como el perro. Repasemos los 5 mitos más extendidos sobre ellos.
1. Aman la soledad Aunque saben valérselas por sí mismos, y es cierto que les gusta pasar tiempo a solas, los gatos son mascotas sociables que aprecian la compañía, tanto de su amigo “humano” como de sus congéneres. Debidamente socializados pueden crear vínculos con animales de otra especie, como los perros. Les gusta el juego y que les prestemos atención, sobre todo si tienen una relación estrecha con su dueño o con su familia desde pequeños, aunque, eso sí, aprecian que se respeten sus rutinas y su “territorio”.
2. Les encanta la leche de vaca¡Cuidado! Los gatos no tienen lactasa, la enzima que descompone la lactosa –azúcar– que contiene la leche de vaca. Por tanto, darle leche de vaca a un gato puede provocarle severos problemas gastrointestinales. Los gatitos deben tomar una leche maternizada especialmente formulada para ellos, no la leche de vaca u oveja que tomamos los humanos.
3. No se les puede enseñar cosas (como a los perros)Como a los perros no, porque no son perros. Los gatos no necesitan órdenes ni “obedecer” a un líder humano. El perro es un animal social que vive en un clan jerarquizado donde existen grados de sumisión y tareas para cada individuo y, por el contrario, el gato “salvaje” es un animal solitario que solo se relaciona con sus congéneres para reproducirse y criar sus gatitos, con lo cual no necesita complacer a nadie, que es lo que el perro hace por naturaleza
Pero los gatos son animales muy inteligentes y perfectamente capaces de aprender habilidades y educarse. Comprendiendo su naturaleza, el el carácter propio de cada individuo, y sabiendo que los gatos aprenden aquello que les procura una sensación agradable o alguna recompensa, los gatos aprenden por familiarización, observación e imitación.
4. Siempre caen “de pie”No siempre. Esto depende mucho de la altura desde la que caigan. Si tienen tiempo de darse la vuelta sobre sí mismos, aterrizarán “de pie”. Si se precipitan desde una altura baja, es posible que no les dé tiempo de hacer esto y pueden caer sobre su cuerpo, lastimándose. Esta habilidad de girar sobre sí mismos para caer de pie la van adquiriendo durante sus primeras semanas de vida.
 5. No se puede confiar en ellosExiste la creencia de que los gatos son “traicioneros” y un poco ariscos, pero hay que considerar que el gato tiene su propio sistema de jerarquía, y que es el propietario el que debe procurar establecer un vínculo afectivo y de sociabilidad con su gato, tratándolo con afecto y pasando tiempo con él. Por supuesto, hay muchísimos gatos extremadamente sociables y afectuosos.

5 de abril de 2017

Protege a tu gato de enfermedades, alergias y parásitos


La primavera ya está aquí; con ella llegan el sol, los campos verdes y… algún visitante no deseado.
Protege a tu gato de enfermedades, alergias y parásitos habituales ahora que empieza el buen tiempo.
Parásitos externos
Aunque pueden ser una molestia en cualquier época del año, con el calor es normal que nuestro gato salga más al exterior a jugar en la hierba y a interactuar con otros animales.
Por eso, puede coger con mayor facilidad de pulgas, garrapatas y tiña.
  • Pulgas: no podrá dejar de rascarse y se lamerá con mayor intensidad, lo que puede producir la inflamación de la piel por el rascado y una mayor ingestión de pelo. Además, no son pocos los casos de gatos que tienen alergia a la propia picadura de las pulgas. Por todo esto, si tu gato tiene estos “polizones”, tendrás que tratarle con productos adecuados para él. ¡Y no te olvides de su entorno! Especialmente donde duerme, ya que ahí puede haber huevos de pulgas y reinfestarse.
  • Garrapatas: si tu gato tiene acceso al exterior, fíjate en su cuello y orejas, ya que suelen adherirse en estas zonas a las que él no llega con facilidad mientras se asea. Aunque molestas, son fáciles de eliminar con tratamiento específico, pero no lo dejes estar, porque transmiten enfermedades muy graves.
  • Tiña: estos hongos microscópicos causan una afección dérmica muy resistente, extendida y contagiosa.
Alergias
Al igual que las personas, los gatos también pueden tener alergia: reacción inmunológica a una determinada sustancia que no resulta nociva para otros individuos. Hay muchas cosas comunes que pueden producirle alergia a nuestro amigo, como diferentes perfumes o productos de limpieza, diversos alimentos, además de otras causas específicas de la primavera. Entre dichas causas estacionales podemos destacar:
  • Polen de distintas plantas: en esta época del año es cuando más cantidad de polen existe en el ambiente. Si nuestro gato es alérgico, en primavera se acentuarán los síntomas. Además, si tiene acceso al exterior, tendrá más probabilidades de entrar en contacto con el polen al que resulte alérgico. Este tipo de alergias producidas por la inhalación de determinados elementos alérgenos pueden desembocar en lesiones en la piel y picor intenso. ¡No te descuides y pide consejo a tu veterinario lo antes posible!
  • Picaduras de pulga y productos antipulgas: como ya hemos comentado, las pulgas pueden ocasionar con su picadura una alergia en tu gato, irritando e inflamando su piel. Además, algunos productos antipulgas pueden causarle también reacción, por lo que te recomendamos que sigas las indicaciones del fabricante y del veterinario. También te recomendamos prevenir durante todo el año las picaduras, o bien con collares antiparasitarios o con pipetas.
¿Cómo saber si tu gato tiene alergia?
Hay muchos tipos de alergia y, por tanto, síntomas diferentes, por lo que debes fijarte especialmente si tiene muchos picores, enrojecimiento de la piel, le falta pelo, tiene la piel inflamada o si vomita o tiene diarrea. En estos casos, llévale al veterinario para que pueda hacerle las pruebas necesarias.
Es muy habitual que, si tu mascota tiene un tipo de alergia, sea también más sensible a otros alérgenos y enfermedades. ¿Quieres estar tranquilo ante la llegada del buen tiempo?
  • Fortaleciendo su sistema inmunitario con una alimentación rica en antioxidantes y ácidos grasos de la serie omega 3 podrás ayudar a sus defensas a mantener a raya determinados virus y bacterias.
  • Prestándole atención a su pelaje y comportamiento, podrás detectar a tiempo problemas fruto de una alergia y acudir a la consulta veterinaria para que, con el tratamiento adecuado, tu gato disfrute al máximo la primavera.

31 de marzo de 2017

Estudio revela que los gatos prefieren la compañía de los humanos a la comida


Posted: 30 Mar 2017 05:01 AM PDT
Estudio revela que los gatos prefieren la compañía de los humanos a la comida
Siempre se ha pensado que los gatos aparte de ser muy inteligentes, son limpios, no necesitan que se les saque a caminar como a los perros, y que son fundamentalmente egoístas con los seres humanos. SIn embargo, un nuevo estudio reivindica la posición de los gatos frente a nosotros.

Un nuevo estudio de científicos estadounidenses podría indicar que los gatos no son tan egocéntricos como parece, según informa The Telegraph. Los felinos no solamente disfrutan de la compañía humana, sino que la prefieren a otros placeres o incluso necesidades como, por ejemplo, la comida.


Investigadores de la Universidad Estatal de Oregón han comprobado que los gatos disfrutan del contacto con los humanos, tras realizar un experimento que consistió en someter a los animales a una serie de pruebas en situaciones diferentes. Los resultados fueron publicados en la revista Behavioral Processes.

Miembros del equipo investigador analizaron a 50 gatos de albergues y hogares de animales y les privaron de comida, contacto humano, olores y juguetes durante unas horas. Luego les sometieron a estímulos dentro de estas cuatro categorías para ver qué era lo que elegían. La mayoría de los felinos prefirieron la compañía humana ante cualquiera de las cuatro categorías.

Los autores del estudio explican: «Hemos constatado que el 50% de los gatos estudiados prefirieron la interacción con incentivo social a pesar de que tenían la opción de elegir entre la interacción con un ser humano y estímulos de las otras tres categorías».